Jóvenes abandonan el campo en Nayarit porque ya no deja ganancias
*Los extranjeros ven como negocio las tierras porque lo que producen ya no lo es
Adonaí Durán
La falta de rentabilidad en las actividades agrícolas está provocando que cada vez más jóvenes decidan alejarse del campo, mientras la tierra adquiere mayor valor como mercancía que por lo que produce, afirmó el representante estatal de la Procuraduría Agraria, el ingeniero Isaías Solórzano.
Explicó que el principal problema es que trabajar la tierra dejó de representar una oportunidad de desarrollo para miles de familias campesinas, pues los ingresos que genera la producción son insuficientes para mejorar su calidad de vida.
“Los jóvenes ya no quieren seguir produciendo porque ven que el trabajo de sus padres y abuelos únicamente genera miseria. No observan que el campo les permita estudiar, salir adelante o construir un mejor futuro”, expresó.
Solórzano señaló que actualmente el verdadero negocio está en la propiedad de la tierra y no en los productos que de ella se obtienen, situación que ha propiciado la concentración de grandes extensiones en manos de quienes cuentan con mayor poder económico.
Advirtió que mientras las familias ejidatarias enfrentan dificultades para hacer rentable la producción, inversionistas y personas con mayor capacidad económica continúan adquiriendo tierras, incrementando la desigualdad en las comunidades rurales.
Asimismo, consideró que la apertura comercial dejó en desventaja a los productores mexicanos al competir con agricultores de Estados Unidos que cuentan con subsidios, infraestructura de almacenamiento, transporte, tecnología, mejores condiciones naturales y diversos apoyos gubernamentales.
“Nos dejaron competir en un mercado para el que no estábamos preparados. Ellos tienen subsidios y apoyos; nosotros quedamos prácticamente indefensos”, sostuvo.
Finalmente, advirtió que, de no impulsarse políticas que hagan nuevamente rentable la actividad agrícola, continuará el abandono del campo por parte de las nuevas generaciones y aumentará la concentración de la tierra, mientras disminuye el número de familias que viven de la producción agropecuaria.
